AGRUPACION DE MOTOS PEHUAJO Gutierrez 1884
6450 - PEHUAJO
Buenos Aires
Argentina
admpehuajo@gmail.com
Ponete el casco
Viaje de la Agrupación de Motos Pehuajó - Año 2007 - Destino Mendoza y Chile


La idea fue tomando forma luego de muchos Jueves cuando nos reunimos a cenar, en principio era Mendoza, pero yo quería agregar Chile, en realidad lo que quería agregar era el cruce de la cordillera en moto!.

Entonces cuando ya casi estaba definido, algunos dijeron sí, vamos a Chile, hay que entrar por un lado y salir por otro. Siguieron los proyectos hasta que finalmente quedó definida la probable ruta.

La fecha de salida, como siempre, tenía que incluir el feriado de Semana Santa. Este año ayudado, además, por el feriado del Lunes 2 de Abril.

También se fueron dando cambios en la lista de viajeros hasta que salió la definitiva: Darío Alonso con el buque insignia, un Varadero 2007 que estrenaba para el viaje; Cacho Fraile, el Lider, con Transalp, al igual que Gapa Fraile, Walter Ombroni, Gerardo Ciansio, Víctor Lleras y Fabián Mattioli; luego el Super de Guillermo Lameiro, el Honda Twister 250 de Pedrito Pereyra y, por último, el Suzuki GS 500, la chinche verde, de Frank Alvarez. Un total de 10 motos.

La salida estaba prevista para el Domingo 1 de Abril, a las 7:00 AM, hay que aclarar que el Sábado a la noche Marcelo festejaba su cumple y fuimos todos (sabiendo que nadie se acostaría temprano), además durante toda la semana había llovido y el Domingo no fue la excepción. Pero bueno, la moto es así. A las 6:30 hs. caía un chaparrón tremendo, consultas por celu de por medio, la salida no se postergaba. Fuimos llegando al punto de reunión dentro del horario que habíamos fijado (con la tolerancia criolla de 45 minutos algunos). Equipos de agua y a encarar la ruta ! Alguien dijo por ahí... mal principio... buen fin !.

Así salimos, algunos con algo de susto por ser la primera experiencia con piso mojado.

Hasta General Villegas y a cargar nafta, seguía la lluvia pero más despacio, después dejamos provincia de Buenos Aires, atravesamos La Pampa y finalmente en Unión, San Luís, ya había un sol radiante que no nos abandonaría por el resto del viaje. Comimos algo, nos sacarnos algo de abrigo y seguimos Uno de los parajes que cruzamos, se llama Negro quemado, Pedrito por supuesto dijo: acá deben haber nacido los hermanos Fraile... sin comentario. Llegamos a San Rafael con el tiempo suficiente para arreglar las actividades del día siguiente. El primer día llegaba casi al final con casi 700 kms. recorridos sin mayores inconvenientes (salvo la canilla de nafta del GS que jodió durante todo el viaje). El alojamiento lo teníamos reservado, cosa que nos resultó muy cómodo. Cenar en un buen restaurante y... actividad libre: hubo de todo, casino, salidas varias, etc.

El Lunes 2 hicimos rafting en el Río Atuel, 2 gomones para todo el grupo, ya en la charla previa, pensé que el guía no nos dejaba embarcar... todos con chaleco salvavidas y un casquito de protección, propiamente parecíamos marcianos... remen !!! Dijo el guía! No había pasado un minuto y comenzó la guerra con barro, después siguió con agua, parecíamos en un viaje de egresado!!! Tremendos grandulones... después ¬°al abordaje!, la máxima fue cuando Pedro, empujado por un remo maldito... cayó al agua con los ojos como el 2 de oro por el susto.

La pasamos muy bien. Secarnos, agarrar las motos y a recorrer el imponente Cañón del Atuel y el lago que forma el embalse, con sus caprichosas formas dibujadas en las rocas. Muy bueno. De regreso a San Rafael, cenamos unos chivos ... lo más rico fue la picada y el vino, los chivos medios chotos, pero bueno, es lo que hay!.

Martes 3. Salimos temprano para iniciar la jornada, primero visitamos el centro de esquí más importante de Sudamérica: Las Leñas, todo parece del primer mundo, instalaciones y medios de elevación de primera, pero faltaba la nieve!.

De allí salimos hacia el paso Planchón a 2.850 ms. y en el camino llegamos al Valle Hermoso. El valle si es hermoso, pero el ripio de lo peor. En ese trayecto encontramos nieve en el camino. Fue un gusto pues varios no conocían la nieve y además el debut de casi todas las motos en nieve! El detalle lo puso Fabián, sacó un vaso y una botella de whisky, puso nieve en el vaso y convidó a todos... jamón del medio !, un brindis y a seguir. También visitamos el Pozo de las Ánimas, increíble formación geológica y la laguna de La Niña Encantada, ya era bien entrada la tarde, los truenos anunciaban que seguramente llegaríamos a Malargüe con lluvia, salimos rápido y algunas gotitas cayeron. Al arribo, fuimos al aeropuerto y allí, un pariente de Pedro, nos alojó en 2 habitaciones y guardamos todas las motos bajo techo. Una jornada de más de 400 kms. sin problemas para las motos, más allá de los piedrazos que pegaban por todos lados. El ritual de todas las noches, cenar, dar una vuelta y tomar algo, entre otras cosas.

Como siempre, antes de salir, todo el mundo lubrica la cadena, revisa el aceite (y agrega a los Transalp's) y hace un chequeo general de su moto. Luego comenzar a cargar, atar todo bien, pulpos, redes, sogas y ya queda la máquina perfecta para encarar otro duro día de ripio. Habíamos reservado turno para visitar la caverna de Las Brujas, esto era a las 9 hs., es decir que teníamos que salir temprano y con bidones de nafta, puesto que no teníamos la seguridad de combustible en Bardas Blancas.

La caverna nos llevó más de 2 horas para recorrerla con un guia, todos provistos con casco de minero con luz. Es digna de verse, las formaciones en su interior son increíbles. Casi mediodía, bajando de la caverna, en una parada me avisan que el GS está perdiendo aceite, pensé en las típicas jodas, pero no, era cierto. Al instante advierto que una piedra había cortado un tornillo que sujeta la tapa del filtro de aceite y por allí fluía el lubricante. En Bardas Blancas casi ni nafta había, mucho menos un repuesto de Suzuki, me dije chau Frank... fuiste, acá se terminó tu viaje. Enseguida el escuadrón de emergencias, encabezado por Fabián, puso manos a la obra. Sacó la tapa del filtro por suerte tení un espárrago que entraba al block y con un tornillo de la tapa del piñón, algo más largo pero con unos suplementos, solucionó en 10 minutos el tema. Agregar aceite y salir, quedó original y no perdió ni una gota!. Buenísimo Fabián! Me salvaste la vida!. Para evitar nuevos inconvenientes, delante del filtro y por supuesto atado con alambre, le puse un fierrito a modo de protección.

Desde Bardas Blancas, por el paso Mauleo Pehuenche a 2.553 ms. sobre el nivel del mar, al paso fronterizo de Las Coicas. Presentamos los papeles de las motos y personales, todo en orden. Allí nos encontramos con unos argentinos que venían de Chile en un Varadero y un Super (eran de Mar del Plata), ya nos habían cruzado cuando iniciábamos el viaje.

De a poco, comenzamos a subir, primero largas filas de álamos ya otoñando, a la vera del camino. Luego el ripio se hacía más áspero, cruzábamos rebaños de cabras y de caballos cada tanto, el sol brillaba con toda intensidad en el cielo límpido que ofrece la montaña.

Los contrastes de colores a cada vuelta del camino nos regalaban fabulosas postales imposibles de olvidar, el ritmo era lento, lo que nos igualaba a todas las motos, el Varadero no siempre iba primero y no necesariamente el Honda 250 último, la cosa era pareja. No se apuno ninguna moto en este tramo. Ya en la altura máxima del paso, fuimos entrando en una nube y comenzó a caer aguanieve, lo que nos obligó a ponernos el traje de agua, eran pequeños copitos que al chocar contra el piso quedaban hechos agua, un grado menos de temperatura y seguro era una nevada!. La bandera chilena nos anunciaba el primer puesto de carabineros, luego de algunos trámites, seguimos. Chile se caracteriza por su gran extensión Norte-Sur de 4.300 kms. y por su estrechez Este-Oeste 177 kms. de promedio.

El río Maule serpenteaba a la vera del camino, las laderas de las montañas con intensa vegetación, producto de los vientos húmedos del Pacífico. Otra vez calor intenso. Un nuevo puesto fronterizo y finalmente... se acabó el ripio !!!. Tomamos una ruta hacia la Región del Mauleo saliendo a la ciudad de Talca, las motos descansaron un poco después de tanta pedrada.

Al llegar, nos sorprendimos con el tamaño de de la ciudad: 250.000 habitantes. Fácilmente conseguimos alojamiento en un hostal y después de más de 12 horas de viaje, nos bajamos de las motos.

Hay varios detalles que definen la forma magnífica que nos trataron los chilenos. Una de ellas es cuando fuimos a cenar, no teníamos pesos chilenos pero el dueño del hotel nos prestó para que pudiéramos comer. Al día siguiente cambiamos y le reintegramos el préstamo.

Día soleado, las motos en condiciones salimos hacia las ciudades de Curicó, San Fernando, Rancagua, Santiago y Viña del Mar, todo ruta, aproximadamente 250 kms. Paramos a almorzar y allí otro gesto de los chilenos, paró un "viejuco" en un BMW GS 1200 que tendría de la marca alemana hasta el slip, casco, campera etc. etc. y después de charlar un rato, nos guió por la autopista para salir hacia Viña y NOS PAGO EL PEAJE DE TODAS LAS MOTOS!!!... Y además nos dejó en la ruta correcta... acá salen derecho a Viña dijo. Todo un gesto y aclaro que el tipo no iba para ese lado.

Llegamos ya entrada la tarde cuando todo Chile iniciaba el fin de semana largo. La ruta, un despelote de gente. Conseguimos hotel de pedo frente a la Quinta Vergara, sede del famoso festival de la canción, allí aparecieron Juan y Seba, sobrinos de Frank, que nos acompañaron a cenar y dar vueltas por ahí. Todo de 10! Cena, pisco tours, vinos, pubs, cervezas, casino, costanera; no faltó nada para terminar pasadas las 6:00 AM.

El Viernes teníamos que comenzar el regreso. Al mediodía, después de agotadas las dosis de hepatalgia, uvasal y cuanta pastilla pudiera calmar el dolor de cabeza de algunos, mientras Gerardo y Fabián se bañaban en el Pacífico -ya que el primero no podía dejar pasar la oportunidad de hacerlo por vivir en la costa atlántica- a pesar de que hacía bastante frio, salimos hacia Los Andes, la última Ciudad chilena antes de la frontera. Muy lindo el camino. Luego, ya en plena montaña y por ruta pavimentada, cruzamos nuevamente la cordillera por el paso Cristo Redentor, el paisaje era cada vez más bonito, por ser ruta internacional estaba lleno de camiones de gran porte, por lo tanto se debía transitar con mucho cuidado. La vista del camino de los caracoles, desde arriba, después que lo transitaste, asusta. Tuvimos, que cambiar varios filtros de aire de los Transalp's, por que se apunaban, y a seguir. En la frontera cruzamos el túnel del Cristo Redentor, el Transalp de Cacho, con algún drama de CDI que después de una feroz toqueteada siguió andando sin drama. Una breve parada en el paso fronterizo, y es allí donde se originó una gran confusión. Te piden un papel, lo presentamos y seguimos adelante, serían las 16 hs. Paramos en Puente del Inca y seguimos viaje, la idea era dormir en Mendoza pero 30 kms. más adelante, en un nuevo puesto de gendarmería (que Pedro ya había pasado) nos informan que el control migratorio y de aduana se hacía a la salida de Las Cuevas y que sin ese trámite, no podíamos continuar !!! Qué calentura !!!!!!!!!!!!!. Primero ubicar a Pedro que estaba del otro lado, regresar casi hasta la frontera! Ya había caído la tarde, la ruta en regulares condiciones y sin marcar, el grupo desparramado, el frío de la alta montaña, el fantasma de la falta de combustible... todo nefasto. Por celular acordamos reunirnos en el famoso punto de aduana. Pedrito no quería saber nada de regresar, finalmente acompañado, desandó el camino para el trámite, casi no podía sacarse el casco del cagazo que tenía y no se si también alguna lágrima de bronca. Con el trámite terminado y en plena noche, salimos todos juntos y despacio, haciendo un mea culpa de la descoordinación del momento. No volverá a pasar.

Uspallata sonaba como opción lógica para dormir, a la llegada no encontramos alojamiento por ningún lado, ni siquiera en el regimiento que a veces aloja a turistas (más que alojamiento parecía que queríamos tomar el cuartel). Por decisión de todos, decidimos seguir despacio hasta Mendoza capital, ya era tarde y estábamos muy cansados. Las risas de la mañana se habían cambiado por rostros de preocupación. Después de pocos minutos de marcha, aparece en medio de la nada un hostel (una forma de alojamiento muy usado en todo el mundo, con bajo precio pues son habitaciones comunitarias sin baño privado). El tipo que nos atiende dice que tiene alojamiento para 3... somos 10! le digo. Con mucha buena voluntad, nos acomoda en cuchetas de a 3 y colchones en el piso, eran como las 12 de la noche y además queríamos cenar.

Nos ofreció un plato de tallarines que nos parecieron los más ricos del mundo. Ya con lugar para dormir, la panza llena, sin frío y con algo para tomar estábamos como queríamos!. El cansancio de todo el día, después de un buen baño, se olvida, por lo que ping pong y truco, ocupó el tiempo antes de ir a dormir. Además, dadas las características del hostel, había chicas de Nueva Zelanda, una pareja de colombianos, chicos de primaria, unos ingleses, todos mezclados. En la pieza, pequeña por cierto, éramos 12 durmiendo en 4 cuchetas de a 3 !!!. Darío casi se infarta en tamaña promiscuidad, ni hablar del concierto de ronquidos y ruidos propios de la noche, sumado a los vahos y olores, pero bueno dormimos bajo techo , con el filtro que teníamos nos pareció un palacio;. A la madrugada el celu de Víctor comenzó a sonar como loco y él estaba en la cama de arriba. Había 11 personas puteando hasta que se levantó alguien a apagarlo. A la mañana, un buen desayuno y descubrir la belleza del paisaje que nos rodeaba. El sol como en todo el viaje, radiante! La ruta es muy linda, por suerte pudimos hacer ese tramo de día. Llegando cerca de Mendoza, paramos en Lujan de Cuyo para ir a las termas de Cacheuta y, sabiendo que en la capital no había alojamiento, alquilamos unas cabañas muy cómodas. Se organizó un asado bajo la atenta supervisión de eL Lider que coordinó las compras. Las termas están en un lugar privilegiado, muy lindo y en medio de la montaña, donde el agua termal con sus propiedades se reparte en varias piletas. Después del asado, todos al agua... qué bueno! A última hora, regresamos a las cabañas. Victor y Cacho, de la productora de TV, hicieron entrevistas a todo el grupo. Salimos para cenar, finalmente elegimos Mendoza, donde comimos y celebramos el cumpleaños de Darío. Se acababa la fiesta, a despedirse hasta el año que viene. El Domingo arrancábamos hacia Pehuajó y había que hacer 950 kms. A pesar de eso, las opciones de casi todas las noches se presentaron: casino, boliche, etc., etc. Un grupito (los menos) a dormir temprano... bahhh, a las 3. La idea era salir temprano y por eso nos dividimos en 2 grupos: Gapa, Gerardo, Darío, Pedro y Frank a las 08,15 salimos de las cabañas. El resto del grupo, lo haría más tarde. En la circunvalación de Mendoza, otra vez la canilla de nafta del GS comenzó a joder. Pero será posible! Tener que encarar el viaje de regreso con ese drama! qué calentura ! Decía que el alma guardián de Gapa me bancó todo el regreso, cuando se paraba, sacaba la manguerita, le movía un poco y salía nuevamente. Hasta 110 kms. viajaba bien, después comenzaba a toser; pero bueno, a veces más fuerte, otras veces más despacio, el último tramo hasta 130 llegó! San Luís nos recibió con una densa niebla que obligó a ponerse abrigo y traje de lluvia, la obra del hermano Adolfo se ve, pues todo el tramo de ruta en esa provincial es autopista iluminada!. La última parada en Villegas, con mucha gente regresando, allí nos despedimos de Gerardo que seguía para Mar del Plata y a encarar el último tramo a Pehuajó, adonde llegamos a las 19:15 hs., 11 horas después de haber salido. El resto del grupo salió un poco más tarde y llegó a las 22 hs.

Otro viaje llegó a su fin, atrás quedaron los más de 4.500 kms. recorridos, las anécdotas, las risas y los momentos de tensión.

Una vez más al recorrer Argentina y, en este caso, parte de Chile, te da una perspectiva distinta de las cosas, ni todo es tan malo ni lo demás es superior. Argentina tiene una geografía fantástica, unos lugares de ensueño, creo que somos privilegiados por el solo hecho de poder acceder a estos lugares, y además asomarnos a la realidad del país trasandino.

Rescato por sobre todas las cosas, el grupo humano que formamos, algunos nos conocemos desde hace mas de 20 años, otros, recién integrados, pero compartiendo la misma filosofía del resto se integraron al instante. Hemos hecho otros viajes y a cuál de todos más intenso y más lindo. En algunas charlas ya comenzamos a tirar ideas para la salida del año que viene... será Brasil? Alguien dijo Machu Pichu, en Perú... no se, cualquier destino viene bien, creo que aunque nos juntemos en Cochicó, seguro la pasamos de puta madre!.

También unas palabras de agradecimiento a las familias, que nos bancan la locura de las motos y preparan nuestra partida ayudando y cuidando cada detalle para que todo vaya bien... y casi no acarrea costo político, no?

Las motos, solamente problemitas menores ni siquiera una pinchadura después de tantos kms. y caminos de ripio, se portaron muy bien, y los jinetes... enteros para la próxima aventura!.

PERLITAS FINALES:

  • EL líder: indiscutido, Cacho.

  • Bob Esponja: Fabián en las Termas de Cacheuta (malla y borcegos).

  • Bicho bolita: Pedrito, por la caía en la montaña.

  • El jodón de turno: Gapa, con jodas suaves y de las otras.

  • El económicoO: Walter... respira por el bolsillo.

  • El domador: Darío tratando de llevar derecho el Varadero en el ripio.

  • El que todo le viene bien: Guillermo, joda, chupi, timba, etc.

  • El descompuesto: Víctor en Viña del Mar, hecho pelota estaba !.

  • El bi-oceánico: Gerardo, unió el Atlántico con el Pacífico.

  • El tanque Sherman: Frank, por los ronquidos.

  • Una mojadura: la salida de Pehuajó.

  • Un susto: Pedrito cortando camino en la montaña.

  • Un despelote: el cruce de la frontera por el paso Libertadores.

  • Una chiquilinada: la guerra entre los 2 gomones durante el rafting del Atuel.

  • Una emoción: cruzar la cordillera en moto!.

  • Un lugar para regresar: el Cañon del Atuel.

  • Un lugar para conocer: la cueva de Las Brujas, entre Malargüe y Bardas Blancas.

  • Una bronca que duró poco: la pérdida de aceite del GS 500.

  • Un mecánico siempre listo: Fabián y Cacho.

  • Una alegría: mojarse en el océano Pacífico.

  • Un invitado diario: el buen tiempo y sol durante todo el viaje.

  • Un recuerdo: los amigos que no fueron de la partida esta vez.

  • Una banca excepcional: la familia.

  • Un recuerdo histórico: San Martín y su fiel sargento Cabral.


[arriba]

Foto 1

Foto 2

Foto 3

Foto 4

Foto 5

Foto 6

Foto 7

Foto 8

Foto 9

Foto 10

Foto 11

Foto 12

Foto 13

Foto 14

Foto 15

Foto 16

Foto 17

Foto 18

Foto 19

Foto 20

Foto 21

Foto 22

Foto 23

Foto 24

Foto 25

[arriba]